Nací en un hogar lleno de amor. Soy la primer mujer de una familia de 5 hijos. Tengo dos hermanos mayores y dos hermanos menores.

Mi papá dice que cuando nací, mis ojos eran dos rayitas: -Por eso eres mi chinita del bosque- repite en cada oportunidad.

-Cuando llegaste a la familia, mi corazón se llenó de amor, eres mi primer niña… a la semana que naciste, Jesucristo llegó a mi corazón.-

Mi padre siempre ha sido un hombre trabajador. Un ejemplo de fe para mi vida. Cuando tenía seis años, papá me llevó a una habitación aparte. En ese tiempo, sólo recibía regalos en mi cumpleaños y navidad. Ese día no era ninguna fecha conmemorativa, sin embargo, papá tenía las manos detrás de él, y con una sonrisa me dijo: -te tengo una sorpresa-  y llevando sus manos al frente, me mostró un regalo con un enorme moño.

Yo estaba asombrada, extendí mis brazos, y gustosa abrí el regalo. Era un libro de “puras letra”, cuyo título era “Dorita, la niña que nadie amaba”

Continuará…

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