Carmina, la canguro amorosa, cuidaba con ternura al pequeño gatito que le acababan de dar. Lo tenía en sus brazos, meciéndolo. Bueno, creo que es hora de darles desayuno a Rosita Cangurita y a Juanito Cangurito.
Ellos se habían puesto de acuerdo con papá canguro para cuidar pequeños bebés. Gatito había llegado flaquito y titiritando de frío. Alguien lo había dejado sobre la banqueta, y empezó a llover. Gatito maulló y maulló a ver si su mamá regresaba a ponerlo a salvo. Nadie volvió. Gatito maulló hasta quedarse ronco y la policía lo encontró, lo llevó al hospital, y le pidieron a mamá canguro que lo cuidara.
Rosita y Juanito Canguritos estaban muy felices. Tenían un bebé en casa. Mamá canguro lo cuidaba en su bolsa cangurera. Lo bañaba, lo alimentaba, lo arrullaba y le daba mucho mucho amor. Mamá canguro se levantaba a alistar a sus hijitos para ir a la escuela. Siempre con el bebé gatito. Esto los emocionaba a todos, los bebés huelen bonito. Son tiernos, dulces, adorables…
Un día, mientras Rosita y Juanito fueron a la escuela, Mamá canguro recibió una llamada:
-Buenos días, ¿Hablamos a la casa de Carmina Canguro?
-Así es, ella habla.
– Somos de la casita de bebés desprotegidos, acabamos de conseguir una familia para siempre para bebé Gatito. – Mamá canguro se puso feliz… pero al mismo tiempo había tristeza en su corazón: se llevarían a bebé gatito.
Ya no podría cargarlo en su pancita, ya no podría arrullarlo entre sus brazos. Ya no podría verlo dormir…
¡Pero bebé gatito tendría a su familia para siempre! Así que, pensó en muchas maneras de hablar con sus hijos canguritos, y decirles que bebé gatito se iría.
Pensó que los canguritos iban a llorar mucho. Y así pasó toda la mañana, pensando y pensando.
Cuando por fin salieron de la escuela Rosita y Juanito, se sentaron en casa a comer. Papá canguro habló:
– Como ustedes saben, bebé gatito ha llegado a nuestra familia solo por un tiempo. Hasta que bebé gatito pueda tener a su familia para siempre.
– ¿ya va a tener a su familia para siempre? – dijo Rosita cangurita
– Así es- dijo mamá canguro, mientras se limpiaba las lágrimas.
– ¡Mami, no llores!- dijo Juanito cangurito mientras abraza a mamá canguro, y agrega: -recuerda que bebé gatito estará muy bien con su familia para siempre, ellos lo abrazarán, lo alimentarán y lo cuidarán.
Papá canguro abrazó a sus hijos, y luego juntos abrazaron a mamá canguro. Tomaron a bebé Gatito en sus brazos, y pidieron que fuera muy amado en su familia para siempre.
Bebé gatito fue muy protegido por la familia Canguro, ellos lo cuidaron y lo amaron cuando estaba desprotegido y solo.
El mayor deseo de bebé Gatito era llegar a su familia para siempre. Ahora bebé Gatito estaba listo para amar y ser amado. ¡Su familia para siempre lo arropó con tanto amor! Bebé gatito no se volvió sentir solito jamás.

Deja un comentario